THE MYTHS AND LEGENDS OF KING ARTHUR AND THE KNIGHTS OF THE ROUND TABLE – Rick Wakeman (1975)

Volviendo a los trabajos en solitario de músicos consagrados dentro de bandas míticas, hoy le toca el turno a Rick Wakeman y a este magnífico The Myths And Legends Of King Arthur And The Knights Of The Round Table.

Se trata de un álbum conceptual perfecto en todos los sentidos, tanto en lo sinfónico, como en lo lírico, como en lo compositivo. Teniendo en cuenta la sinergia entre estas tres características, la suma resultante manda a paseo todo lo que sabíamos sobre matemáticas: 1+1+1=5. Tenemos un álbum de 5 estrellas en el que el mítico teclista de Yes, probablemente el mejor de la historia en su instrumento, nos cuenta la leyenda de Kamelot en 1975. Como el Power Metal, género que machacó esta temática hasta la saciedad, aún no había visto la luz, podemos incluso considerarlo original en este aspecto.

Una perfecta ópera de Rock Progresivo que nos transporta, gracias a las expresivas melodías del maestro Rick Wakeman, a la época del Rey Arturo. Imprescindible.

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9 comentarios el “THE MYTHS AND LEGENDS OF KING ARTHUR AND THE KNIGHTS OF THE ROUND TABLE – Rick Wakeman (1975)

  1. Aunque siento admiración por Rick Wakeman por su aportación a discos cruciales de Yes o por ser un tipo que exhuda rock&roll con su actitud no puedo con sus discos en solitario. Todo lo malo del progresivo se encuentra concentrado en estas obras, siendo musicalmente bastante pesadas y liricamente muy Spinal Tap.
    Un saludo

  2. Junto a Tony Kaye fue lo peor de Yes, no solo por su denso teclado con un sonido exesivamente eclesiastico si no por todos sus males como haber provocado la salida del gran Patrik Moraz.Haaa el vocalista del video es un desastre.
    Lo siento si molesta mi opinion.

  3. Bueno, yo creo que Wakeman hacía en Yes exactamente lo que tenía que hacer. Y lo hacía bien, porque ahí tienen un montón de obras maestras que nadie pondría en tela de juicio.

    Pero creo que Wakeman en solitario suele cometer un par de pecados que, al menos hasta donde conozco sus álbumes, suele cometer siempre: primero, darles una aparatosidad excesiva, con mucha orquesta y mucho espectáculo de los que se llevaban entonces, un poco pasado de rosca todo ello. Y segundo, siempre intenta lucirse demasiado como virtuoso del sintetizador; no siempre deja que las melodías fluyan con naturalidad y tiende a tocar en plan “mira lo que sé hacer con los dedos”. Por ejemplo, en el tema sobre Merlín de este disco se le va la olla y -para mi gusto- estropea un poco lo bien que empieza.

    En mi humilde opinión no son pecados imperdonables, pero no podemos negar que contribuyen a que sus primeras obras como solista hayan envejecido un poco mal.

    Saludos!

  4. Da Muzz: Ciertamente, no te falta razón. Es muy histriónico, y eso no es del gusto de todos. A mí, personalmente, me encanta.

    Víctor Hugo: En mi opinión, todo el disco es un momento genial.

    Anónimo: No ofende para nada tu opinión, aquí estamos para debatir. Si bien es cierto que Wakeman es denso, en mi opinión fue un acierto que Yes volviera a ficharle para ese magnífico Going For The One, puesto que Moraz, siendo un gran teclista, no puede compararse a Wakeman en cuanto a calidad. Y sí, coincido en que el vocalista del vídeo es horroroso.

    El Conde: Eso que comentas es un fenómeno bastante común en artistas consagrados: llega un momento en que se sienten eclipsados por la banda que les dio la fama y, cuando comienzan su andadura en solitario, copan todo el ancho del escenario. La egolatría está a la orden del día en esos círculos, lo que por otra parte es comprensible: el público les convierte en dioses, y ellos, como es lógico, se lo creen. En el caso de Wakeman, es hasta justificable, pues no creo que haya habido teclista alguno que pudiera equipararse a él (quizá Keith Emerson).

    Anónimo: ¡Bienvenido! Me alegra que te haya gustado tanto.

    Antonilópez: Como siempre, es un placer colgar aquí viejos álbumes que pueden ser re-escuchados como el primer día.

    Un saludo a todos y ¡gracias por comentar!

  5. Un pastiche insoportable, eso es la mayor parte de la música de Wakeman. Lo mejor de su producción está en algunos de los discos de Yes, aunque afortunadamente no estuvo presente Relayer, donde el trabajo de Moraz es excelente (e innovador, al menos en su época).

  6. Rekari: En fin, supongo que es cuestión de gustos. Yo, por ejemplo, creo que Relayer es inferior a cualquier trabajo de Wakeman en Yes, y en parte precisamente porque el trabajo de Patrick Moraz en los teclados no deja de ser una imitación (buena, pero una imitación al fin y al cabo) del trabajo del primero.

    Quizá el trabajo de Wakeman sea un tanto pomposo, pero su virtuosismo al teclado (sólo comparable a Keith Emerson) es indiscutible.

    Un saludo y ¡gracias por comentar!

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