SIGNALS – Rush (1982)

Lo que aquí tenemos es sin duda un gran punto de inflexión en la discografía de Rush. Después del aclamado Moving Pictures (para muchos su gran obra maestra, y uno de los álbumes más representativos de Rock Progresivo), la banda canadiense se acoge definitivamente a la fórmula de las canciones cortas y más llevaderas, los videoclips para la MTV y los estribillos pegadizos para petarlo en las radios. Esto supone indudablemente un paso atrás en lo que a complejidad y ambición musical se refiere (lo cual sería la tónica general en la década de los ’80, algo que ya hemos tratado aquí previamente), pero Rush lo hacen siendo fieles a su estilo y calidad inconfundibles.

Signals es un trabajo que se caracteriza por un mayor uso de sintetizadores -en detrimento de las guitarras-, por su accesibilidad y por su buen gusto dentro de su simplicidad. Las canciones que lo componen son excelsas, de la primera a la última, y la producción es, como siempre, genial.

Una prueba indiscutible de que no hay que sacrificar el alma para adaptarse a los nuevos tiempos.

Anuncios

FIGHTING THE WORLD – Manowar (1987)

Dentro de la gran era de Manowar, no podemos olvidarnos del magnífico Fighting The World, primer disco de la banda en ser grabado nada menos que con Atlantic Records, y primer álbum de Heavy Metal grabado totalmente en formato digital.

No hay mucho que reseñar: Fighting The World es Manowar en estado puro, con toda su fuerza y su carácter épico, sus letras llenas de hazañas heroicas y una producción bestial. Como curiosidad, cabe destacar que la canción Defender cuenta en su introducción nada más y nada menos que con Orson Welles. Esta grabación se había hecho para el álbum debut de Manowar, Battle Hymns, pero la banda decide hacer uso de ella en este trabajo, dos años después de la muerte de Wells.

DEFECTOR – Steve Hackett (1980)

Comienza la convulsa década de los ’80, y como muchos otros artistas de Rock Progresivo, Steve Hackett se ve sacudido por la nociva tendencia a caer en un comercialismo simple y prefabricado. Pero aún en Defector podemos apreciar a simple vista al Hackett más técnico y ambicioso en el plano compositivo, el mismo Hackett de aquel Spectral Mornings que, en esta ocasión, se muestra más introspectivo y, de alguna manera, “relajado”, con leves visos de New Age y música ambiental.

Es un álbum de transición entre su época más creativa y una época marcada por trabajos muy flojos y decepcionantes para sus fans de la que, afortunadamente, conseguiría salir más tarde. Pero éste aún es un imprescindible.

THE PALOMINO WALTZ – Phil Cunningham (1989)

 

La música celta brilla en todo su esplendor con Phil Cunningham en este The Palomino Waltz, su segundo disco en solitario después de una prolífica carrera con Silly Wizard y Relativity. Se trata de un trabajo muy purista, muy sobrio en su estilo y lleno de preciosas melodías en las que sobresalen el violín de Aly Bain, colaborador y buen amigo de Phil, y el impecable acordeón de éste último.

Phil Cunningham es uno de los mejores músicos en su estilo, y The Palomino Waltz, una de sus mejores obras.

DESCARGAR DISCO (Firstload)
COMPRAR DISCO EN PRICEMINISTER (Y ahórrate 7€)

OPERATION: MINDCRIME – Queensrÿche (1988)

A comienzos de la década de los ’80 surge una nueva banda que, a pesar de ser considerada inicialmente como una más dentro de la escena Glam Metal, pronto despuntaría como algo más: Queensrÿche es la fusión de lo mejor del Rock Progresivo, del AOR y del Heavy Metal.

Operation: Mindcrime, su tercer trabajo, está considerado como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos. Y no es para menos. Se trata de un disco conceptual que cuenta la historia de Nikki, un punky que es drogado para asesinar en nombre de un movimiento subversivo contra el modelo de sociedad norteamericano. Pero Nikki es adicto a otra droga: su amor por Mary, una prostituta convertida a monja. Y como en toda historia que se precie hay un malvado, aquí tenemos al Dr. X -nombre muy poco original, por cierto-, que es el líder del movimiento que, si bien en apariencia es revolucionario, oculta algo terrorífico.

No sólo la historia es magnífica, sino que todas las canciones que componen Operation: Mindcrime son absolutamente geniales, mostrando a unos Queensrÿche maduros que quieren y pueden competir con bandas de la talla de Pink Floyd. La ejecución de los músicos es sencillamente impresionante, destacando la poderosa voz de Geoff Tate que recuerda, a ratos, a cantantes como David Byron (Uriah Heep) o John Lawton (Lucifer’s Friend, Uriah Heep, y muchos otros grupos y proyectos musicales).

Un disco de cabecera, sin duda.

CREST OF A KNAVE – Jethro Tull (1987)

Después de una más que gloriosa época, que culminará con un disco en directo tan sublime como es Bursting Out, Jethro Tull comienzan una época de altibajos provocada en parte por la irrupción de nuevas tendencias musicales y por la inestabilidad de una banda desmembrada, en la que sólo quedaban Ian Anderson y Martin Barre como músicos originales, amén de otras muchas dificultades.

No será hasta 1987 cuando, después de haber experimentado -sin mucho éxito- con un sonido electrónico, Jethro Tull acierte de pleno con un álbum de Hard Rock totalmente distinto a lo que estábamos acostumbrados a escuchar anteriormente. Crest Of A Knave inaugura una nueva época en la que el Folk y el Rock Progresivo quedan aparcados para dar paso a un sonido más simple y contundente, pero con la mejor garantía de calidad que el grupo puede dar. JT volvían a alcanzar el Olimpo de los dioses de la música, y esta vez por otro camino.

Crest Of A Knave es un trabajo que recuerda mucho al sonido de Dire Straits, quizá porque Anderson había tenido que ser sometido a una operación de garganta que dejaba su registro vocal, sorprendentemente, al mismo nivel que el de Mark Knopfler. Las guitarras eléctricas pasan a ser el instrumento dominante, sin olvidarnos de la inconfundible flauta y del sonido característico de las guitarras acústicas tullianas.

Tal fue el renacer de JT, que llegaron a ganar en 1989 un Grammy a la mejor performance de Hard Rock/Metal, derrotando a Metallica que tenían asumida su victoria (aún a riesgo de ganarme la impopularidad por parte de mis lectores, QUE SE JODAN, QUE SE JODAN y QUE SE JODAN). De hecho, el cabreo del personal -que no consideraba a Jethro Tull una banda de Hard Rock, y mucho menos de Heavy Metal- llevó a la academia a conceder este premio a cada una de las categorías (Hard Rock y Heavy Metal) por separado desde entonces. Ante las críticas maliciosas, Ian Anderson respondió: “The flute is a heavy, metal instrument!“.

Estaba claro que Jethro Tull volvían a la carga.

PD: Juraría que quien canta en el vídeo es Chuck Norris, y no Ian Anderson.

DESCARGAR DISCO (Mediafire)
COMPRAR DISCO EN PRICEMINISTER (Y ahórrate 7€)

DISCIPLINE – King Crimson (1981)

Llegaron los años ’80, y con ellos el gran boom tecnológico en la música. En la mayoría de los casos, desgraciadamente, la electrónica pasaba a sustituir a la música propiamente dicha, pero en otros, como el que hoy nos ocupa, es la guinda de un pastel delicioso. Presentamos hoy Discipline, de King Crimson.

Después del hiato de siete años que siguió a Red, KC vuelven a la carga, y traen consigo nuevas armas. Lo primero reseñable es que, siendo un álbum de Rock Progresivo, ¡no tiene teclados! Esto es algo que casi puede resultar contradictorio, pero que estos genios consiguen sobradamente. Lo segundo es la inclusión de un segundo guitarrista, Adrian Belew, que además de ser un guitarrista prodigioso es un cantante magnífico. Lo tercero es la sustitución de John Wetton por Tony Levin al bajo, lo que supone también la introducción de un instrumento: el stick. Y, por último, pero no menos importante, Bill Bruford da rienda a suelta a su genialidad a través de un set de batería electrónico. Estaba claro que King Crimson volvían, aunque con un sonido distinto.

Por lo demás, como siempre, y en plena forma: composiciones majestuosas y una interpretación magistral por parte de una de las mejores bandas de Rock Progresivo de la historia.

DESCARGAR DISCO (Mediafire)
COMPRAR DISCO EN PRICEMINISTER (Y ahórrate 7€)