CONCIERTO EN EL TEATRO JOVELLANOS (GIJÓN) – Cuarteto Kopelman (2011)

Ayer por la noche, en el teatro Jovellanos, presencié un espectáculo inigualable: el Cuarteto Kopelman, formado por la crema y nata del Conservatorio de Moscú, ofreció un recital impresionante.

Graduados en los años ’70 -la edad de oro de la institución-, Mikhail Kopelman, Boris Kuschnir, Igor Sulyga y Mikhail Milman tuvieron como maestros nada menos que a Dmitri Shostakóvich y a Mstislav Rostropóvich, entre otros muchos músicos de prestigio. Después de unas prolíficas carreras individuales, los cuatro músicos fundan el Cuarteto Kopelman en 2002, y desde entonces no han recibido más que premios y reconocimiento a nivel internacional.

Las obras interpretadas fueron el Cuarteto nº1 en La menor de Aleksandr Borodín; el Cuarteto nº2 en Fa mayor, Op. 92 de Serguéi Prokófiev; y el Cuarteto nº4 en Re mayor, Op. 83 de su mentor Dmitri Shostakóvich. Para terminar, ofrecieron tres piezas cortas : Notturno de Borodín -tercer movimiento de su Cuarteto nº2-; la Polka de Shostakóvich; y una danza de Ígor Stravinsky.

El cuarteto ofreció un concierto pulcro, con una interpretación más que brillante para una audiencia entregada. Las dos horas largas que duró el recital se hicieron cortas para aquellos que mirábamos boquiabiertos a estas cuatro maravillas soviéticas que nos enseñaron que la música clásica no morirá nunca.

Así de bien se hacían las cosas en la URSS.