CONCIERTO EN LA SALA OTTO (GIJÓN) – Lujuria (2010)

Edición especial de FONOTECA IMPRESCINDIBLE. Con motivo del concierto que Lujuria dieron ayer 20 de noviembre en la sala Otto de Gijón, escribo esta humilde reseña en este humilde blog para solaz de quien quiera leerla.

Tres años después de la última visita de Lujuria (en el Derrame Rock de 2007), la expectación era notable entre los seguidores asturianos de la banda segoviana. El concierto estaba previsto para las 12 de la noche, así que la cola para entrar a la sala Otto ya era considerable a las 11 y media. Sin embargo, las 12 fue la hora a la que se abrieron las puertas, posponiéndose el concierto media hora más, algo a lo que nadie dio importancia: estábamos ahí para disfrutar del buen Hard Rock al que Lujuria nos tiene acostumbrados, y sabíamos que no iba a defraudar. Aprovechamos entonces esa media hora para ir pidiendo unas cervezas. La “lujuria” no se hizo esperar, pues aún no había comenzado el concierto cuando una amable camarera ya había practicado sexo anal conmigo (yo como sujeto pasivo) al cobrarme 3,50€ por una Mahou. Tendría que beberla despacio.

A las 12 y media, con puntualidad inglesa, arrancaba el concierto. La voz en off de Óscar captó por completo nuestra atención desde el primer segundo, ciscándose en el Papa y en toda la Iglesia Católica, e inmediatamente toda la banda estalló con la fuerza de Esta Es Una Noche De Rock And Roll, versión de Barricada en memoria de Mikel Astrain que incluyen en su último disco, La Llama Eterna: ya tenían al público en el bolsillo. A partir de aquí no recuerdo el orden de las canciones, y seguro que si me pongo a hacer recuento me olvido de alguna, pero lo que está claro es que durante una hora y 45 minutos el público disfrutó de Rock auténtico y con mayúsculas, así que paso a relatar (desordenados, seguramente) los momentos más reseñables de la noche, que no son pocos.

Siempre con humor y, sobre todo, con la verdad por delante, Óscar presentaba cada una de las canciones bien con mensajes reivindicativos, bien con anécdotas u homenajes, o bien con su particular visión acerca de diversos temas que, en general, todos los allí presentes compartíamos (si algo caracteriza a Lujuria es su absoluta transparencia ideológica). Así, la canción Cae La Máscara (interpretada de forma bestial) fue presentada con un mensaje a favor del pueblo saharaui y en contra de Trinidad Jiménez por su hipocresía. De la misma forma, la canción Dejad Que Los Niños Se Acerquen A Mí, además de la explícita denuncia contra la pederastia (en particular la ejercida por la Iglesia Católica) que es, fue la respuesta a Curri Valenzuela y a sus contertulios por su estúpida calificación del grupo (que conste que me parece muy bien que haya un espacio en la televisión como TeleMadrid, donde gente con retraso cognitivo puede “trabajar”, pero deberían dejar de llamarse a sí mismos “periodistas”, y no debería darse el rango de “noticia” a las estupideces que dicen estos apologetas de la estulticia). El Heavy No Es Violencia y Estrella Del Rock fueron los emotivos homenajes a Pedro Bruque y Javier Gálvez respectivamente, y La Gorda (no esperaba que fueran a tocar esta divertidísima canción de sus primeros años) fue introducida por la hilarante anécdota sobre la hija de moral laxa de un Comisario. Mención especial merece también Goliardos, pues aquí Óscar, ni corto ni perezoso, se mezcló con su público y se hizo fotos con quien quiso mientras cantaba (son las ventajas del micrófono inalámbrico). No faltaron, por supuesto, los clásicos de la banda que todo el público sin excepción se animó a cantar: La Favorita Del Rey, Estrella Del Porno (que con mucho humor y un poquito de mala leche dedicaron a Víctor García de WarCry), Jekill & Mrs. Hyde, y un precioso tema de su álbum conceptual …Y La Yesca Arderá titulado Traidores Y Criminales Contra Nosotros Batallan, para acabar con Merece La Pena, Corazón De Heavy Metal y un apoteósico final dedicado al más grande entre los grandes del Heavy Metal, Ronnie James Dio: Long Live Rock ‘n’ Roll de Rainbow, interpretada de forma asombrosa.

A nivel interpretativo, Lujuria estuvieron al 100% durante todo el concierto, dándolo todo en todo momento y entregándose a su público de manera incondicional. Parece increíble que un grupo consagrado como Lujuria, con casi 20 años a sus espaldas, siga proyectando la misma ilusión que los primeros días y siga disfrutando del pequeño escenario a pie de público después de haber tocado en los más grandes.

Esa cercanía y esa humildad son, además de su fidelidad a sus ideas y a su público, lo que hacen de Lujuria una banda auténtica de Rock auténtico. Quizá la única banda auténtica que queda en España, haciendo hincapié en que el Heavy Metal no es cuestión de técnica, sino que se lleva en el corazón.

PD: Perdón por la fotografía, pero fue sacada por una mierda de fotógrafo (servidor) con una mierda de teléfono móvil. Adjunto vídeo en directo de la canción Corazón De Heavy Metal que, aunque no sea el correspondiente al concierto de ayer en Gijón, da buena cuenta de la fuerza de Lujuria en directo.

PPD: Si he hecho uso indebido de alguno de los materiales aquí expuestos, ruego me lo comuniquéis e, inmediatamente, será corregido.

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