OPERATION: MINDCRIME – Queensrÿche (1988)

A comienzos de la década de los ’80 surge una nueva banda que, a pesar de ser considerada inicialmente como una más dentro de la escena Glam Metal, pronto despuntaría como algo más: Queensrÿche es la fusión de lo mejor del Rock Progresivo, del AOR y del Heavy Metal.

Operation: Mindcrime, su tercer trabajo, está considerado como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos. Y no es para menos. Se trata de un disco conceptual que cuenta la historia de Nikki, un punky que es drogado para asesinar en nombre de un movimiento subversivo contra el modelo de sociedad norteamericano. Pero Nikki es adicto a otra droga: su amor por Mary, una prostituta convertida a monja. Y como en toda historia que se precie hay un malvado, aquí tenemos al Dr. X -nombre muy poco original, por cierto-, que es el líder del movimiento que, si bien en apariencia es revolucionario, oculta algo terrorífico.

No sólo la historia es magnífica, sino que todas las canciones que componen Operation: Mindcrime son absolutamente geniales, mostrando a unos Queensrÿche maduros que quieren y pueden competir con bandas de la talla de Pink Floyd. La ejecución de los músicos es sencillamente impresionante, destacando la poderosa voz de Geoff Tate que recuerda, a ratos, a cantantes como David Byron (Uriah Heep) o John Lawton (Lucifer’s Friend, Uriah Heep, y muchos otros grupos y proyectos musicales).

Un disco de cabecera, sin duda.