PROLOGUE – Renaissance (1972)

El tercer álbum de Renaissance abre definitivamente la época gloriosa de la banda, que duró toda la década de los ’70. Los dos primeros discos sirvieron para calentar motores y, entrada la década de los ’80, como muchas bandas progresivas, Renaissance la cagaron.

Pero Prologue supone un paso firme para la banda, y quizá sea por la incorporación de Annie Haslam a las voces. Aún sin ser tan clásico o sinfónico como los posteriores, ya en él se muestran unos músicos genuinos, originales y muy profesionales. Su calidad y compenetración en un estilo por entonces peculiar son innegables, y los discos siguientes vinieron a confirmar sus más altas virtudes.

Si queréis escuchar a unos Renaissance más afilados, con muchos pianos, guitarras y algún viso sinfónico e incluso psicodélico, éste es vuestro disco.

AZURE D’OR – Renaissance (1979)

A partir de A Song For All Seasons, Renaissance comenzaba su declive comercial. Sin embargo, tanto aquél como su siguiente Azure D’Or son dignos de mención, pues forman parte de un período de transición en el que, si bien iban abandonando progresivamente su sonido auténtico e inconfundible para dar paso a nuevas tecnologías y sintetizadores, aún mantenían su pulcritud y su buen gusto al hacer música. Éste sería el primer álbum de Renaissance que no incluiría ninguna suite kilométrica, épica y orquestal, pero aún así se deja escuchar muy bien.

NOVELLA – Renaissance (1977)

Os traigo hoy un disco de Renaissance cuyo éxito, en su momento, fue más modesto del que la banda estaba acostumbrada a cosechar. A pesar de ello, y con el paso de los años, Novella se fue convirtiendo en un imprescindible para cualquier fan del grupo. Mantiene el sonido barroco, sinfónico y progresivo característico de la banda, conservando también algo de la magia de su anterior álbum de estudio Scheherazade And Other Stories.

ASHES ARE BURNING – Renaissance (1973)

Siempre es una gozada escuchar a Renaissance. Ashes Are Burning supone el salto definitivo de esta banda británica de Folk-Rock Progresivo al estrellato, aunque injustamente nunca llegaría a equipararse con los grandes del género, quedando en un discreto segundo plano.

La obra que cierra el disco y que da título al álbum es impresionante, y cuenta con una invitación muy especial: Andy Powell, guitarrista de Wishbone Ash, sería el responsable de un desgarrador solo de guitarra. Esta era su forma de devolverle el favor a John Tout, teclista de Renaissance que había grabado los teclados para Argus el año anterior.

Disfrutadlo.

SCHEHERAZADE AND OTHER STORIES – Renaissance (1975)

Quizá estemos ante el mejor y más complejo álbum de Renaissance. Sheherazade And Other Stories bebe de muchas influencias, empezando por la obra magna que cierra el disco, Song Of Scheherazade. Esta kilométrica suite de 25 minutos, dividida en 9 partes diferenciadas, es un claro homenaje a Scheherazade de Nikolai Rimsky-Korsakov, obra a su vez inspirada en Las Mil Y Una Noches. También nos encontramos con historias autobiográficas como Trip To The Fair, que se refiere a la primera cita de Annie Haslam y Roy Wood (Electric Light Orchestra). Los otros dos temas que completan el disco, de gran belleza, son The Vultures Fly High y Ocean Gypsy, esta última versionada por Blackmore’s Night en su álbum Shadow Of The Moon.

Estamos ante un álbum difícil musicalmente hablando, cuyas retorcidas melodías se entremezclan y se confunden para dar a luz una maravillosa obra de arte que ha de pervivir por los siglos de los siglos.

TURN OF THE CARDS – Renaissance (1974)

Sin duda un gran álbum a tener en cuenta. Ya habíamos hablado de Renaissance anteriormente, y hoy toca hacerlo de nuevo, concretamente de este Turn Of The Cards que tanto éxito supuso para el grupo.

Los que hayáis escuchado A Song For All Seasons, ya sabréis el estilo que caracteriza la música de Renaissance. En este trabajo sigue siendo el Folk el elemento dominante, aunque va adornado con atmósferas oscuras y pasajes sinfónicos. Es, a fin de cuentas, un imprescindible disco de Rock Progresivo.

PD: A lo largo de esta semana, podéis votar en la encuesta ¿Cuál es la banda más imprescindible?. En la actualización del día 10 de noviembre publicaré el ranking.

A SONG FOR ALL SEASONS – Renaissance (1978)

Ésta es, sin duda alguna, una obra maestra dentro del Rock Progresivo, por su peculiaridad dentro del género y por su superlativa calidad lírica y musical.

Renaissance es una banda que nace a finales de los años ’60, a raíz de la disolución de The Yardbirds. Como muchas bandas de la época, su mayor aspiración era innovar, utilizando para ello el Folk y la música clásica. Dada la gran capacidad compositiva e interpretativa de sus miembros, y habiendo incorporado la voz de Annie Haslam (quien había sido educada en la música clásica), era inminente que aquel grupo que naciera con intenciones de hacer música como la que hoy hacen Blackmore’s Night llegara a algo más, alcanzara otro estadio de misticismo y de atmósferas enrarecidas para convertirse en una banda si bien no de masas, al menos de culto.

A Song For All Seasons es un disco que incorpora muchos más arreglos orquestales, dándole un toque mucho más barroco. No hay en él absolutamente nada de duro, pesado, machacón… es decir, confluyen en él multitud de estilos (Jazz, música clásica, Folk…), pero en ningún momento aparece el Rock Clásico, lo que algunos echaréis en falta.

Aunque, personalmente, considero éste uno de los mejores trabajos de la banda británica, no fue muy bien recibido por la crítica, debido a una leve deriva comercial en la que la mayoría de grupos de la época cayeron a finales de los ’70. Esta maldición se debe a que, por estos años, empezaban a incorporarse elementos electrónicos a la música, algo que a este estilo no le favorece en absoluto. Afortunadamente, muchos volvieron a sus raíces dándose cuenta de que la electrónica sólo enriquecía un mosaico cada vez más pobre de música comercial y modas pasajeras.