DEFECTOR – Steve Hackett (1980)

Comienza la convulsa década de los ’80, y como muchos otros artistas de Rock Progresivo, Steve Hackett se ve sacudido por la nociva tendencia a caer en un comercialismo simple y prefabricado. Pero aún en Defector podemos apreciar a simple vista al Hackett más técnico y ambicioso en el plano compositivo, el mismo Hackett de aquel Spectral Mornings que, en esta ocasión, se muestra más introspectivo y, de alguna manera, “relajado”, con leves visos de New Age y música ambiental.

Es un álbum de transición entre su época más creativa y una época marcada por trabajos muy flojos y decepcionantes para sus fans de la que, afortunadamente, conseguiría salir más tarde. Pero éste aún es un imprescindible.

SPECTRAL MORNINGS – Steve Hackett (1979)

Dentro de los trabajos individuales del ex-Genesis Steve Hackett, no podemos olvidarnos de este magnífico Spectral Mornings, un álbum majestuoso que te envuelve desde el primer momento. Contiene todos los elementos necesarios para satisfacer al oyente fanático del Rock Progresivo: ricas y variadas melodías; atmósferas oscuras, densas e inquietantes; ritmos esquizoides; y mucha, mucha creatividad y calidad compositivas y, como cabe esperar de uno de los guitarristas más representativos del género, también excelso en lo interpretativo.

Que lo disfrutéis.

VOYAGE OF THE ACOLYTE – Steve Hackett (1975)

Es el año 1975. Genesis, después de su genial y aclamado The Lamb Lies Down On Broadway, se hallaba en un período de transición debido a la marcha de Peter Gabriel. Es entonces cuando Steve Hackett, haciendo gala de su impresionante genialidad, lanza este magnífico Voyage Of The Acolyte para deleite de aquellos que añoraban los primeros años de Genesis.

Se trata de un trabajo muy introspectivo, salido directamente de la mente de Hackett en forma de un Rock Progresivo muy crudo. Gira en torno a la astrología, tema que fascinaba al virtuoso guitarrista por aquel entonces, y que tan bien supo plasmar en un álbum tan completo. Sus compañeros Phil Collins y Mike Rutherford participan en este personalísimo proyecto (así como Sally Oldfield con su voz angelical, entre otros muchos), lo que puede inducir a pensar que se trata de un nada desdeñable intento de continuar con la línea más compleja y purista de Genesis, que desgraciadamente había llegado a su fin.