SEA OF LIGHT – Uriah Heep (1995)

Justo cuando ya nadie daba un duro por Uriah Heep… ¡BAM! Sacan este Sea Of Light que, si bien está lejos de ser un clásico a la altura de Demons And Wizards o Salisbury, demuestra una madurez y una calidad sorprendentes. Uriah Heep se reinventan a sí mismos apareciendo como una banda fresca y renovada que, sin embargo, no ha olvidado su pasado: Sea Of Light suena a los Uriah Heep más clásicos con una dosis extra de sobriedad que no le viene nada mal.

LOOK AT YOURSELF – Uriah Heep (1971)

Look At Yourself forma parte de las grandes obras que nos han dejado los británicos Uriah Heep. Escuchando el anterior Salisbury y el posterior Demons & Wizards, se puede apreciar a la perfección una sana evolución, dentro de la cual Look At Yourself constituye el razonable paso intermedio. Aún conserva grandes dosis de Rock Progresivo, estilo dominante en Salisbury, pero también inyecta la contundencia y la rapidez que caracterizaría el sonido Uriah Heep y que, definitivamente, se establecería en este disco.

Hay que decir que la portada original hace honor al título, pues se trata de una superficie reflectante donde, al mirar, nos vemos reflejados en una imágen alterada y distorsionada. Desde luego el concepto artístico es muy original.

THE MAGICIAN’S BIRTHDAY – Uriah Heep (1972)

Esto es lo que se esperaba de Uriah Heep después del magnífico Demons & Wizards, una perfecta continuación de la temática tratada en el anterior álbum con un sonido esta vez más progresivo, sin dejar a un lado el espíritu hard-rockero que caracteriza a esta banda de forma tan inconfundible.

The Magician’s Birthday es excelso desde la primera nota hasta el final. Ken Hensley, David Byron y los suyos dan lo mejor de sí mismos en un trabajo que habría de convertirse en esencial para cualquier amante de la buena música por su increíble calidad y por ser un disco que bien puede reclamar la paternidad sobre el Heavy Metal.

VERY ‘EAVY… VERY ‘UMBLE – Uriah Heep (1970)

Tremendo debut de Uriah Heep defenestrado por una crítica que no podía ver más allá de su propio ombligo. Cierto es que el parecido con Deep Purple es evidente, y que Very ‘eavy… Very ‘umble ve la luz cuando Deep Purple ya era una banda llamada a consagrarse. Pero de ahí a decir que Uriah Heep es una “burda copia”… hay un trecho. También un “crítico” de la revista Rolling Stone (patético periodicucho) se atrevió a decir que “si este grupo alcanza el éxito, tendré que suicidarme. Desde la primera nota ya sabes que no quieres oír más”. Sinceramente, espero que se haya suicidado al ver el merecido éxito de Uriah Heep, y que así haya dejado de publicar estupideces que quizá hayan calado (ojalá me equivoque) en algún ingenuo aficionado a la música. Ya se sabe: si hablas con la boca llena de mierda, todo lo que dices apesta.

Mi calificación para este disco es, como ya sabéis, IMPRESCINDIBLE. Los teclados de Ken Hensley recuerdan mucho a los de Jon Lord, lo cual es muy característico. Sin embargo, Uriah Heep impregnaban su música de una atmósfera que iba más allá del Hard Rock y que sentaría las bases del Heavy Metal, influyendo en bandas como Blind Guardian. Entre sus canciones cabe destacar Gypsy, Come Away Melinda y Bird Of Prey, que sólo aparecería en la versión estadounidense del álbum, sustituyendo a Lucy Blues.

DEMONS & WIZARDS – Uriah Heep (1972)

Pues eso, el título del disco lo dice todo. Uriah Heep son unos Demonios del Rock y unos verdaderos Magos haciendo música.

Demons & Wizards es el disco que les llevó a lo más alto después de estupendos trabajos como Salisbury y Look At Yourself, gracias a los cuales Uriah Heep se hicieron notar ampliamente en una época en la que había que pelearse con verdaderos dioses de la talla de Deep Purple o Led Zeppelin. Y no se andaban con medias tintas: lo que hacían era verdadero Rock duro, que en este álbum consiguen fusionar con atmósferas e historias épicas convirtiéndolo en un claro referente para bandas posteriores como Blind Guardian.

Se me hace tan difícil comentarlo… ¡y tan gratificante escucharlo!

Os dejo, necesito mi dosis de Uriah Heep tumbado en la cama. Deberíais hacer lo mismo.

SALISBURY – Uriah Heep (1971)

Rock Progresivo en estado puro. Uriah Heep dan lo mejor de sí mismos en el que, para mí, es su mejor trabajo (sí, me gusta más que Demons & Wizards).

Salido casi por completo de la mente de David Byron y Ken Hensley, este trabajo de la banda británica se describe con dos adjetivos: potente y ecléctico. La canción Bird Of Prey (tema que abre el álbum) nos deja claro lo que vamos a presenciar a lo largo de los escasos 40 minutos que dura Salisbury, en el que también nos encontramos joyas como la preciosa balada Lady In Black y, cómo no, la obra maestra que cierra y da título al álbum, un tema conceptual de 16 minutos de duración en el que Uriah Heep están a pleno rendimiento.

¡Todos a escucharlo!